Respuesta:
Porque nunca encontré mayor amor que llenara mis vacíos, porque mi vida no tenía sentido alguna, mi vida era una farsa, me deleitaba en el pecado que me conducía cada vez más a la perdición, mi ser se destrozaba, era un payaso demostrando felicidad cuando en realidad solo había tristeza y desasosiego, me apoyaba en mis propias fuerzas, en mis sentimientos, y en mis posesiones peor aún creía poder tener todo bajo control.
Hasta que un día decidí responderme ¿quién soy realmente? Y fue ahí cuando entendí que no...